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Seguros para autónomos

Protege tu actividad profesional con un seguro adaptado a tu trabajo

Analizamos cómo desarrollas tu actividad, qué responsabilidades asumes y qué bienes o medios necesitas para trabajar antes de estudiar las alternativas disponibles.

Responsabilidad frente a terceros
Herramientas, equipos y bienes
Vehículos vinculados al trabajo
Continuidad de la actividad

Riesgos de la actividad

¿Qué debería valorar un autónomo antes de contratar un seguro?

No todos los profesionales necesitan las mismas coberturas. El tipo de trabajo, los clientes, el lugar donde se desarrolla la actividad y los medios utilizados cambian el nivel de riesgo.

Consultar mi actividad

Frente a terceros

Daños y responsabilidades

Un error, una omisión o un accidente relacionado con el trabajo puede causar daños personales, materiales o económicos.

Daños causados durante el servicio
Reclamaciones de clientes
Gastos de defensa y asistencia

Medios de trabajo

Local, herramientas y equipos

La pérdida o el deterioro de los medios necesarios para trabajar puede impedir que la actividad continúe con normalidad.

Maquinaria y herramientas
Equipos informáticos y electrónicos
Mercancías y mobiliario

Desplazamientos

Vehículos vinculados a la actividad

El uso profesional de un vehículo puede requerir condiciones distintas a las de un vehículo utilizado exclusivamente para desplazamientos particulares.

Turismos y vehículos comerciales
Transporte de herramientas
Uso profesional declarado

Continuidad

Interrupción de la actividad

Una avería, un siniestro en el local o la imposibilidad de utilizar determinados equipos puede reducir o detener temporalmente los ingresos.

Gastos que continúan aunque no puedas trabajar
Pérdida temporal de ingresos
Recuperación de la actividad

Protección personal

La capacidad del autónomo para seguir trabajando

En muchas actividades, el profesional es el principal recurso del negocio. Una enfermedad o un accidente puede afectar directamente a su estabilidad económica.

Accidentes relacionados o no con la actividad
Baja temporal o incapacidad
Protección económica familiar

Seguros para la actividad

Soluciones que pueden adaptarse a los riesgos de tu trabajo

02

Bienes de la actividad

Local, herramientas y equipos

Permite estudiar la protección de los bienes necesarios para desarrollar el trabajo, tanto si existe un local como si la actividad se realiza en otros espacios.

Daños en el local o establecimiento
Herramientas, maquinaria y equipos
Existencias, mobiliario y mercancías
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Movilidad profesional

Vehículos utilizados para trabajar

El uso profesional debe quedar correctamente identificado para valorar el vehículo, los desplazamientos realizados y los bienes transportados.

Turismos y vehículos comerciales
Uso habitual vinculado a la actividad
Herramientas o mercancías transportadas
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Estabilidad personal

Accidentes, baja e incapacidad

Cuando los ingresos dependen directamente del trabajo del autónomo, una enfermedad o un accidente puede afectar a la continuidad económica de la actividad.

Periodos temporales sin poder trabajar
Accidentes profesionales o personales
Protección de ingresos y familia
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Continuidad del negocio

Interrupción de la actividad

Puede estudiarse el impacto económico de un siniestro que impida utilizar temporalmente el local, los equipos o los medios necesarios para trabajar.

Gastos que continúan durante la paralización
Pérdida temporal de ingresos
Tiempo estimado de recuperación

Mercancías y desplazamientos

Transporte de mercancías

Para actividades que trasladan materiales, productos o mercancías, conviene analizar qué se transporta, quién lo hace, con qué frecuencia y en qué condiciones.

Mercancía propia o de terceros
Ámbito y frecuencia de los trayectos
Valor y características de los bienes

Las coberturas, límites, exclusiones y condiciones de contratación dependen de la actividad declarada y de la propuesta de cada entidad.

Cada actividad es diferente

El análisis cambia según cómo desarrollas tu profesión

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Comercio y atención al público

Tiendas, establecimientos y pequeños comercios

Cuando existe un local abierto al público, deben valorarse tanto los bienes del negocio como los posibles daños relacionados con las instalaciones o la actividad.

Comercio Alimentación Servicios al público
Local, mobiliario y existencias
Daños a clientes o terceras personas
Consecuencias de un cierre temporal
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Alimentación y hostelería

Bares, cafeterías, restaurantes y negocios de comida

Además de las instalaciones y los equipos, deben revisarse las responsabilidades relacionadas con el servicio, los productos ofrecidos y la atención al público.

Restauración Cafeterías Comida para llevar Food trucks
Equipamiento, cámaras y maquinaria
Responsabilidad derivada del servicio
Pérdidas por paralización del negocio
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Trabajos manuales y técnicos

Construcción, instalaciones, reparación y mantenimiento

Los trabajos realizados en viviendas, negocios u obras pueden afectar a bienes de terceros y requieren herramientas, vehículos y desplazamientos frecuentes.

Electricidad Fontanería Reformas Mantenimiento
Daños durante la ejecución del trabajo
Herramientas y equipos profesionales
Vehículo comercial y desplazamientos
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Desplazamientos y mercancías

Transporte, reparto y actividades itinerantes

En estas actividades el vehículo es una herramienta esencial y puede ser necesario estudiar también las mercancías, los materiales o los bienes transportados.

Reparto Transporte Venta ambulante Servicios móviles
Uso profesional del vehículo
Mercancías propias o de terceros
Impacto de una inmovilización
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Atención y cuidado personal

Salud, bienestar, estética y atención personal

Cuando el servicio se presta directamente sobre personas, deben analizarse las responsabilidades de la actividad, los equipos utilizados y el espacio donde se trabaja.

Estética Bienestar Entrenamiento Atención personal
Responsabilidad derivada del servicio
Equipos, aparatos y materiales
Local o prestación a domicilio

Asesoramiento para autónomos

No basta con contratar una póliza: debe responder a cómo trabajas

Una cobertura puede parecer adecuada y, sin embargo, no contemplar correctamente el uso profesional, el tipo de servicio, los bienes utilizados o determinadas responsabilidades de la actividad.

Una recomendación basada en tu actividad

Analizamos el riesgo antes de estudiar las alternativas

El punto de partida no debería ser elegir el nombre de un seguro, sino conocer qué haces, para quién trabajas, qué bienes utilizas y qué consecuencias tendría un daño o una interrupción.

Entender la actividad

Revisamos los servicios prestados, el lugar de trabajo, los clientes y los medios utilizados.

Detectar los riesgos relevantes

Identificamos qué situaciones podrían generar daños, reclamaciones o una paralización del trabajo.

Explicar las diferencias

Aclaramos coberturas, límites, exclusiones, franquicias y condiciones que pueden cambiar entre propuestas.

Mantener un punto de contacto

La correduría continúa disponible para resolver dudas y orientar sobre las gestiones relacionadas con la póliza.

Revisar lo que realmente se contrata

No nos limitamos al precio o al nombre comercial del producto. Revisamos los aspectos que pueden afectar al uso profesional.

Comparar alternativas con criterios claros

Ponemos en contexto las diferencias entre opciones para que puedas valorar qué condiciones encajan mejor con tu situación.

Evitar vacíos y duplicidades innecesarias

Revisar las pólizas existentes permite detectar riesgos sin contemplar y posibles solapamientos entre coberturas.

Adaptar la protección cuando cambia el negocio

Un nuevo local, más facturación, otra actividad o un vehículo diferente pueden hacer necesaria una revisión.

Qué puedes esperar de la correduría

Asesoramiento y acompañamiento, no una promesa automática

Nuestro trabajo

Analizar tus necesidades y riesgos.
Estudiar y explicar las alternativas disponibles.
Aclarar coberturas, límites y exclusiones.
Orientarte en las gestiones posteriores.

Lo que no prometemos

Que todos los autónomos necesiten las mismas pólizas.
Que la opción más barata sea siempre la adecuada.
Que todas las coberturas puedan contratarse en cualquier caso.
Que una propuesta sustituya el análisis de la actividad.

Un proceso claro

Desde la primera consulta hasta la revisión de la propuesta

Primera toma de contacto

Nos cuentas a qué te dedicas

Recogemos la información básica sobre la actividad, los servicios prestados, los clientes y los medios que utilizas habitualmente.

Tipo de actividad profesional
Lugar donde desarrollas el trabajo
Principales medios y bienes utilizados

Análisis

Identificamos los riesgos relevantes

Revisamos qué situaciones podrían provocar reclamaciones, pérdidas económicas, daños en los bienes o una interrupción de la actividad.

Responsabilidades frente a terceros
Bienes imprescindibles para trabajar
Consecuencias de una paralización

Seguimiento

Seguimos siendo tu punto de contacto

Después de la contratación puedes seguir contando con la correduría para resolver dudas y revisar cambios relevantes en tu actividad.

Consultas relacionadas con la póliza
Cambios en la actividad o los bienes
Orientación en las gestiones posteriores

Para empezar

¿Qué información puede ayudarnos a conocer tu actividad?

No es necesario disponer de toda la documentación en la primera consulta. Estos datos básicos permiten orientar mejor la conversación.

Actividad y servicios

Qué trabajo realizas y para qué tipo de clientes.

Local y medios

Si dispones de local, equipos, herramientas o maquinaria.

Vehículos y desplazamientos

Qué vehículos utilizas y qué uso profesional tienen.

Seguros actuales

Pólizas existentes que puedan revisarse como punto de partida.

Información importante

Facilitar información precisa ayuda a estudiar correctamente el riesgo

La actividad, el uso de los bienes y cualquier circunstancia relevante deben declararse de forma clara. Las coberturas y la aceptación final dependerán de las condiciones de cada entidad.

Preguntas frecuentes

Dudas habituales sobre los seguros para autónomos

¿Qué seguros necesita un autónomo?

No existe una combinación válida para todos. Depende de la actividad, de las responsabilidades asumidas, del local, de los bienes utilizados, de los vehículos y de las consecuencias económicas que tendría dejar de trabajar.

El análisis debe empezar por los riesgos reales del profesional, no por contratar una lista predeterminada de productos.

¿Es obligatorio contratar un seguro de responsabilidad civil?

Depende de la profesión, de la normativa aplicable, de las condiciones exigidas por colegios profesionales, clientes o contratos, y del tipo de trabajo que se realice.

Aunque no exista una obligación general, puede ser conveniente analizar las posibles reclamaciones derivadas de la actividad.

¿Mi seguro particular cubre el uso profesional?

No debe darse por supuesto. Una póliza contratada para un uso particular puede establecer condiciones, límites o exclusiones cuando el bien se utiliza dentro de una actividad profesional.

Conviene declarar correctamente el uso de vehículos, viviendas, equipos y otros bienes vinculados al trabajo.

¿Qué ocurre si trabajo desde mi vivienda?

Debe revisarse qué actividad se desarrolla, si se reciben clientes, qué equipos se utilizan, qué bienes profesionales hay en la vivienda y cómo está configurado el seguro de hogar.

Trabajar desde casa no significa automáticamente que todos los riesgos profesionales estén cubiertos.

¿Podéis revisar los seguros que ya tengo contratados?

Sí. Las pólizas existentes pueden utilizarse como punto de partida para revisar coberturas, límites, franquicias, exclusiones y posibles solapamientos.

También permite comprobar si la actividad, los bienes o las responsabilidades han cambiado desde la contratación.

¿Qué información necesitáis para estudiar mi caso?

Inicialmente necesitamos conocer la actividad, los servicios prestados, el tipo de clientes, el lugar de trabajo, los bienes utilizados y los seguros existentes.

Según el caso, posteriormente puede ser necesario ampliar información sobre facturación, vehículos, instalaciones, empleados, maquinaria o trabajos concretos.

¿La correduría me ayuda después de contratar?

La correduría continúa siendo un punto de contacto para resolver dudas, revisar cambios en la actividad y orientar sobre las gestiones relacionadas con la póliza.

La intervención concreta dependerá del tipo de consulta y de las condiciones de la póliza contratada.

¿Puedo solicitar asesoramiento si no estoy en Cádiz?

Muchos casos pueden estudiarse por teléfono, correo electrónico y otros medios a distancia, siempre que la correduría pueda obtener la información y documentación necesarias.

Determinadas actividades o riesgos pueden requerir comprobaciones adicionales antes de preparar una propuesta.

Respuestas orientativas

La actividad declarada y las condiciones de cada entidad determinan la solución

Una respuesta general no sustituye la revisión de la documentación, las características del riesgo y las condiciones concretas de contratación.

Asesoramiento para autónomos

Protege tu actividad con una solución que tenga en cuenta cómo trabajas

Cuéntanos a qué te dedicas, qué medios utilizas y qué situaciones te preocupan. Revisaremos contigo la información necesaria antes de estudiar las alternativas disponibles.

No necesitas saber de antemano qué póliza debes contratar. La primera conversación sirve para conocer tu actividad y determinar qué información debemos revisar.

Después de contactar

Un primer paso sencillo para empezar a estudiar tu caso

Conocemos tu actividad

Nos explicas qué servicios prestas y qué necesitas proteger.

Solicitamos la información necesaria

Te indicamos qué datos o documentación necesitamos revisar.

Estudiamos las alternativas

Revisamos las opciones disponibles y explicamos sus diferencias.

Más de 40 años de experiencia en el sector asegurador
Segunda generación al frente de la correduría
Cádiz capital con atención presencial y a distancia
DGS CS/J-161 correduría de seguros registrada

El envío de una consulta no implica la contratación de una póliza. La aceptación del riesgo, las coberturas y las condiciones finales dependen de la valoración y de los criterios de cada entidad aseguradora.